Junin

Había oído muchas veces hablar de Junín, pero no lo tenía en mi lista de lugares por conocer.

¡Vengan a visitarnos! Nos dijeron nuestros amigos y ahí fuimos. Cuando emprendimos el viaje desde Rosario, nunca imaginé hacia donde nos dirigíamos.

Después de un par de horas de viaje, seguimos las instrucciones, en la rotonda giren a la izquierda, un cartel nos dio la bienvenida a la Cuidad de Junín, conocida como  “La Perla del Noroeste”, por ser la ciudad de mayor relevancia económica y turística del noroeste de la Provincia de Buenos Aires.

Emprendimos el recorrido de 10 kilómetros, una frondosa y verde arboleda en fila, circuitos de bicicletas y caminatas, le daban lugar a deportistas locales que  hacían ejercicio a lo largo del Parque Municipal Borchex . A los habitantes de esta localidad, sí que les gusta mantenerse en forma.

Laguna Gomez

Ese primer día estuvo muy ventoso, el muelle principal se encontraba vacío, ideal para una sesión de fotos. El viento me despeinaba, era poco recomendado  probar suerte tirando una caña al agua, a menos que quisiera pasar el fin de semana desenredando la tanza del reel.

Por momentos cerraba los ojos, el viento me golpeaba la cara, el cambio de aire que necesitaba.

Sobre el puente se desplegaba un festival espontáneo de pescadores aficionados, una caña al lado de la otra, sacaban y sacaban cantidad de bagres, baldes llenos de pescados. La caída de la represa era una trampa infalible para los peces. Que bueno que ya se regulo y la pesca deportiva está controlada.

Cuando calmó el viento los barigúí se hicieron presentes, nunca había escuchado, ni padecido a las moscan que muerden. Las plantaciones de soja cercanas, son el motivo por el cual los plantaron, ahora no los pueden exterminar y son plaga.

Centro

Verde, verde, parque, parque, cruce de rutas y calles, seguíamos camino hacia nuestro hospedaje, que según el mapa estaba cerca de la laguna.  El camino se abría entre un túnel de árboles perfectamente plantados para generar este efecto.

Un cartel de bienvenidos, nuevamente nos recibía, esta vez en el Parque natural Laguna de Gómez, en el ingreso dos personas del municipio, nos entregaron un ticket de estacionamiento, que nos habilitaba para transitar la zona y  hacer uso de los espacios comunes durante todo el día, pero como nos íbamos a hospedar dentro de la zona, no teníamos que abonar la eco tasa.

El ingreso está rodeado de pintorescas casas de fin de semana, cabañas y locales que brindan servicios para deportes náuticos, al lado el autódromo , enfrente el aeródromo.

La Laguna de Gómez, se desplegaba frente a mis ojos, la inmensidad, agua y espacios verdes, más de 200 Ha para disfrutar de la naturaleza. Nunca me había imaginado un lugar así, cantidad de deportistas disfrutando de las actividades náuticas, a lo lejos se veían los kayak, las velas y los kitesurf. 

Las ronchas no opacaron la belleza del lugar, la tranquilidad del parque, la diversidad que brinda esta ciudad, los espacios verdes, la industria y el centro con su gran actividad comercial.

En una esquina sentada, disfrutando de un rico aperitivo en la noche de Junín, veo y percibo su movimiento , los adolescentes que descienden de los autos de sus padres , para encontrarse en los videos juegos o en la heladería, una pareja de adultos mayores camina por la vereda y disfruta mirando las vidrieras de los negocios , las luces y la música de los bares le dan vida a la zona céntrica, el sonido de las motos que dan vuelta a la manzana y a la plaza , la típica recorrida de sábado por la noche .

Me dispongo a cerrar el día , de regreso al auto me encuentro con la maravilla , un kiosco , los caramelos frutomila , años sin probarlos , en Rosario ya no se consiguen , cuál niña con un dulce , me hice de un puñado de ellos. Mi final feliz en esa, mi primera de varias  veces en Junín.